lunes, 3 de junio de 2013

Drang

Enserio, ¿para que buscar algo mejor una vez encontrada la perfección? Cuando encuentras lo que quieres, lo que te gusta, ya pueden pasar miles ¡Millones! de cosas que en ningún momento podrán parecerte más tentadoras que tu objeto de predilección. Llámalo capricho, llámalo antojo, llámalo como te de la gana pero te recomiendo sentirlo. Un cúmulo de sensaciones que pasan por todo tu cuerpo llenándolo de adrenalina, de felicidad, de algunas de las mejores sonrisas de tu vida, en las que sonríes y aunque lo intentes no puedes dejar de hacerlo, de tristeza, de lagrimas entre las que no puedes evitar ahogarte mientras las escondes en la cama, en la ducha o bajo la lluvia, de desesperación, de impotencia, de dicha, de amor... Sobretodo, sientes que de un momento a otro vas a morir de amor, que tu corazón no va a poder desear tanto algo y dentro de unos instantes se parará y ese ultimo latido será por él, y aunque nunca lo llegué a saber tu si, y morirás feliz de pensar que amaste tanto a una persona como para que tu corazón llegase a detenerse por él.

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