Enserio,
¿para que buscar algo mejor una vez encontrada la perfección? Cuando encuentras
lo que quieres, lo que te gusta, ya pueden pasar miles ¡Millones! de cosas que
en ningún momento podrán parecerte más tentadoras que tu objeto de
predilección. Llámalo capricho, llámalo antojo, llámalo como te de la gana pero
te recomiendo sentirlo. Un cúmulo de sensaciones que pasan por todo tu cuerpo
llenándolo de adrenalina, de felicidad, de algunas de las mejores sonrisas de
tu vida, en las que sonríes y aunque lo intentes no puedes dejar de hacerlo, de
tristeza, de lagrimas entre las que no puedes evitar ahogarte mientras las
escondes en la cama, en la ducha o bajo la lluvia, de desesperación, de
impotencia, de dicha, de amor... Sobretodo, sientes que de un momento a otro
vas a morir de amor, que tu corazón no va a poder desear tanto algo y dentro de
unos instantes se parará y ese ultimo latido será por él, y aunque nunca lo
llegué a saber tu si, y morirás feliz de pensar que amaste tanto a una persona
como para que tu corazón llegase a detenerse por él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario