jueves, 6 de junio de 2013

Briefe für ihn (VI)

En el tiempo en el que has faltado han pasado muchas cosas, desde las mas insignificantes hasta las mas trascendentales. Podría contarte que en todo este tiempo, se ha acabado, esa serie que me tenia loca y cuyo protagonista es mi fondo de pantalla. La misma que me hizo desear tener una Blackberry, que terminé consiguiendo, y desechando mas tarde por ese móvil al que tu le has puesto el apodo sin quererlo de 'mando a distancia'. En todo este tiempo, me ha dado tiempo a aprender una lengua nueva, y gracias a ella por fin decidirme por una carrera: traducción e interpretación de alemán, ese idioma que dicen que es brusco y violento, pero que a mi cada día me gusta mas.

En este tiempo, he conocido un lugar nuevo en España, algo para mi muy destacable ya que por desgracia no suelo viajar mucho. Además tu estuviste presente en ese viaje, en el fondo de mi mente, pensando en Agosto de 2012 sobre si deberíamos o no darnos una tregua, bajar las armas y por fin poder abrazarnos como amigos. Durante este tiempo, y esta vez, algo mas corto, el que ha pasado de Enero a Abril no podía evitar pensar en ti cada vez que entraba en el portal de mi casa. No importaba la hora, el día de la semana, la persona que me acompañara, si llevaba o no música en los auriculares o si iba con prisa. No importaba por que automáticamente y sin mi permiso mi mente me llevaba al 1 de Enero de 2013.

Y volviendo otra vez al tiempo que ha pasado desde ese día hasta hoy, 9 de Abril de 2013, voy a hablarte de otra cosa que me parece de locos y adorable al mismo tiempo, y seguramente tu ni recuerdes, ni hayas visto. Desde ese día, hay un coche rojo, algo viejo, del cual aunque veo a menudo no se decirte la marca, que durante este tiempo no se ha movido de donde estaba aparcado. Es el mismo coche en el que nos apoyamos el primer día del año. He pasado todas las semanas por ese lugar, algunas varias veces, y te juro que no se ha movido de allí. Había días que lloraba y quería que lo moviesen de una vez, para que se borrara toda prueba de que estuvimos allí, y otras en las que quería apoyarme en el, cerrar los ojos, e intentar transportarme de nuevo unos meses atrás.

Durante este tiempo he hablado demasiado de ti, y mis amigos seguramente estarán hartos de escucharme nombrarte. En estos últimos meses, no había canción que no me recordase a ti, y seguramente no ha habido tampoco indirecta que no te tuviese a ti como destinatario.
Por otro lado, en el tiempo que has faltado, no había vuelto a ver tu casa hasta la semana pasada. Me senté en la parada de autobús y en seguida recordé que la ultima vez que había hecho eso fue contigo, en Febrero de 2011 y de nuevo deseé volver a esa fecha para hacer las cosas bien.
En todo este tiempo, y desde noche vieja, solo he besado a un chico, una noche, ¿y sabes que pasó? Que fuiste lo primero que se me vino a la mente, y me odié, me odié miles de veces por eso. Porque estabas en mi cabeza perfectamente de cuerpo entero, incluso con la misma ropa que llevabas esa noche, porque te acababa de ver.

Han pasado tantas cosas que no sabes. Pero todo esto, lo he hecho por una razón, y es que en el tiempo que has faltado, te he echado mucho de menos, te he necesitado y tenia tantas cosas que decirte que has provocado algo en mi que llevaba años buscando y deseando: He vuelto a escribir. Siempre decía que cuando yo escribía lo hacia de verdad, porque tenia que sacar los sentimientos fuera de alguna manera, y que tu no estuvieras para poder decírtelos, me hizo escribir, la primera vez en el verano de 2011, antes de ese viaje, después de una noche en nuestra ciudad que seguro que tu recuerdas tanto como yo. Entonces ya te echaba de menos. Los siguientes textos son de después de noche vieja, hasta este. Créeme que no te haces una idea de lo significativo que es que te este escribiendo, que lo haya hecho todo este tiempo y me haya salido algo decente, desde mi opinión. Es lo que me ha ayudado a darme cuenta de que te necesito conmigo, con tus risas y tu pelo largo, ese olor a ti que te dije millones de veces que me encantaba, tus abrazos interminables, no te imaginas lo bien que me sentía cuando nos abrazamos esos dos días, 1 y 2 de Enero, cómoda, feliz, protegida... Sonrío solo de acordarme, y deseo tener mas como ninguna otra cosa en este mundo.

Te prometo que te estoy diciendo esto con toda la sinceridad que puede haber en mi interior, que todo lo que te he contado es verdad y que seguramente se me haya quedado algo en el tintero, pero no quiero aburrirte, y simplemente espero que tengamos tiempo de contar esas cosas que se me han olvidado y todo lo que yo aún no sé de ti y me encantaría saber.
Te he echado de menos, te he escrito, te he esperado y he sido fiel a lo que me pediste hace meses. Por favor, no me falles.

Tina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario