No me gusta abrirme así, mostrar mis sentimientos de esta
manera, me hace sentir débil y vulnerable pero ahora ya que más
da: no deseaba otra cosa que no fuera estar abrazada a ti, y llorar
en tu hombro y que me consolases y si, sentirme débil después de
tres años llevando todo encima de mi: responsabilidad, decisiones,
la culpabilidad... todo lo que había a mi al rededor más tarde o
más temprano acababa recayendo en mi y lo único que deseaba era
recaer yo sobre ti. Pero los errores se pagan, y yo,
desgraciadamente, llevo unos cuantos a mi espalda.
Tina.
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