Tina.
jueves, 6 de junio de 2013
Briefe für ihn. (I)
Que es el aire que nos separa, es la distancia que hay cuando
te veo cerca. Nuestras miradas se encuentran y se rehuyen por la
incomodidad del momento, aunque en mi opinión es el recuerdo. Cuando
sin querer ser vista vuelvo a mirar y me reprendo interiormente.
Molesta conmigo misma aparto la mirada y continuo mi camino mientras
espero que llegue el momento. Este se hace eterno, los pasos cada
vez mas lentos, y noto mi pulso aumentando. Incluso aguanto la
respiración. Mas latidos, me tenso. Tensión. La siento cuando paso
por tu lado y no puedo evitar inspirar hondo y disfrutar de tu
perfume, tan fácilmente reconocible, aun que quizás solo por mi.
¿Estarás pensando lo mismo? El orgullo me obliga a mantener la
cabeza alta. No me permite volver a mirar ahora que estas a mi lado.
Pero el corazón me pide que te mire suplicante y te pregunte que
nos pasó, que nos ha hecho el tiempo, porque fingimos no vernos.
Ahora no eres nada para mi, o esa es la impresión que me gustaría
dar. ¿Realmente la doy? En ese momento que ya estas detrás de mi,
ya no te veo, vuelves a desaparecer poco a poco de mi mente o, mas
bien, yo te echo. Fuera, necesito guardar la compostura y contigo
cerca un segundo mas me va a ser imposible. Un cosquilleo pasa por
mis brazos, que estaban agarrotados y los dejo libres, ya no hay
tensión. Te has vuelto a ir. No quiero que vuelvas. O quizá si, me
gustaría pensar que no. Pero se que sigues unos pasos mas atrás,
andando, en dirección contraria a mi. Sé que aunque sonría y te
eche de mi mente, en realidad, no puedo echarte de mi mundo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario