Y entonces el tiempo, la vida, tu,
todos, me dais la razón de nuevo. Vuelves. Pero vuelves como si una
parte de ti se hubiera quedado atrás. Vuelves diciendo que quieres
una buena relación, que quieres amistad, que merezco algo bueno,
algo mejor después de pasarlo tan mal. Pero me llamas rubia, y le
pones diminutivos a mi nombre, y me buscas, me llamas, quieres verme.
Quieres verme hoy y pasado mañana, quieres que vayamos a la playa,
quieres que vayamos a una ciudad más grande.
Déjame hablarte claro, y lo hago con la
máxima claridad que puedo, cuando te digo que, chico, yo no entiendo
nada. No entiendo si la quieres a ella o me quieres a mi, si no
quieres a nadie o te quieres a ti. Igual ni tu lo sabes, pero es que
entonces ¿que hacemos?
Me he dado cuenta, y es lo único que
me ha parecido esclarecer en estos días, de que no he roto la
promesa. Soy la tonta que sigue con sus votos, que prometió estar
ahí para todo lo que necesites, y cuando lo has necesitado, ha
estado ahí. Y para hablar con propiedad y sinceridad, está ahí.
Y es que me parece ser tu vía de
escape, tu soplo de aire fresco. Cada vez que me has buscado,
necesitabas hablar, necesitabas comprensión, me necesitabas, según
decías. Pero parece que ahora, has decidido que es una tontería
cogerme y dejarme, parece que te has dado cuenta que me puedes tener
ahí, todo el rato, sin restricciones ni periodos de abandono. Y eso
que ni si quiera te he dicho nada sobre mi promesa. Eso me hace
pensar si debería realmente romperla.
Aun así me engaño a mi misma y a los
demás que me preguntan por ti diciendo que no, que yo ya no te
busco, que me tienes que buscar tu, que solo hablamos si tu lo
quieres, nunca inicio yo la conversación, nunca propongo quedar. En
realidad, todo eso es verdad, yo no inicio la conversación, pero
estoy deseando que tu lo hagas; yo no propongo quedar, pero estoy
deseando que tu lo hagas; nunca uso diminutivos ni motes cariñosos,
pero estoy deseando que tu lo hagas; nunca te busco, pero estoy
deseando que tu lo hagas.
Entonces, cuéntame, ¿que hacemos con
este panorama? ¿hemos avanzado, seguimos estancados, o hemos vuelto
hacia atrás? ¿sirve de algo que te evite, tal y como tu dices?
¿sigo lanzando preguntas al aire que ni tu vas a contestar porque no
lees, ni tampoco yo porque no me atrevo? ¿o mejor me voy a dormir?
Son las dos y tres de la mañana. Creo que será lo mejor. Mañana me
buscaras.
Tina.
Me ha ENCANTADO este post. Sobre todo el primer párrafo, porque me siento bastante identificada.
ResponderEliminarTe dejo mi blog aquí con la esperanza de que puedas encontrar refugio en mis palabras si piensas que nadie te entiende o cuando ni siquiera tú te entiendas.
Y muchas gracias por comentar :)
http://antevuestracontinuaverborrea.blogspot.com