domingo, 7 de julio de 2013

Briefe für ihn (XI)

Y entonces el tiempo, la vida, tu, todos, me dais la razón de nuevo. Vuelves. Pero vuelves como si una parte de ti se hubiera quedado atrás. Vuelves diciendo que quieres una buena relación, que quieres amistad, que merezco algo bueno, algo mejor después de pasarlo tan mal. Pero me llamas rubia, y le pones diminutivos a mi nombre, y me buscas, me llamas, quieres verme. Quieres verme hoy y pasado mañana, quieres que vayamos a la playa, quieres que vayamos a una ciudad más grande.

Déjame hablarte claro, y lo hago con la máxima claridad que puedo, cuando te digo que, chico, yo no entiendo nada. No entiendo si la quieres a ella o me quieres a mi, si no quieres a nadie o te quieres a ti. Igual ni tu lo sabes, pero es que entonces ¿que hacemos?

Me he dado cuenta, y es lo único que me ha parecido esclarecer en estos días, de que no he roto la promesa. Soy la tonta que sigue con sus votos, que prometió estar ahí para todo lo que necesites, y cuando lo has necesitado, ha estado ahí. Y para hablar con propiedad y sinceridad, está ahí.
Y es que me parece ser tu vía de escape, tu soplo de aire fresco. Cada vez que me has buscado, necesitabas hablar, necesitabas comprensión, me necesitabas, según decías. Pero parece que ahora, has decidido que es una tontería cogerme y dejarme, parece que te has dado cuenta que me puedes tener ahí, todo el rato, sin restricciones ni periodos de abandono. Y eso que ni si quiera te he dicho nada sobre mi promesa. Eso me hace pensar si debería realmente romperla.

Aun así me engaño a mi misma y a los demás que me preguntan por ti diciendo que no, que yo ya no te busco, que me tienes que buscar tu, que solo hablamos si tu lo quieres, nunca inicio yo la conversación, nunca propongo quedar. En realidad, todo eso es verdad, yo no inicio la conversación, pero estoy deseando que tu lo hagas; yo no propongo quedar, pero estoy deseando que tu lo hagas; nunca uso diminutivos ni motes cariñosos, pero estoy deseando que tu lo hagas; nunca te busco, pero estoy deseando que tu lo hagas.


Entonces, cuéntame, ¿que hacemos con este panorama? ¿hemos avanzado, seguimos estancados, o hemos vuelto hacia atrás? ¿sirve de algo que te evite, tal y como tu dices? ¿sigo lanzando preguntas al aire que ni tu vas a contestar porque no lees, ni tampoco yo porque no me atrevo? ¿o mejor me voy a dormir? Son las dos y tres de la mañana. Creo que será lo mejor. Mañana me buscaras.

Tina.  

1 comentario:

  1. Me ha ENCANTADO este post. Sobre todo el primer párrafo, porque me siento bastante identificada.
    Te dejo mi blog aquí con la esperanza de que puedas encontrar refugio en mis palabras si piensas que nadie te entiende o cuando ni siquiera tú te entiendas.
    Y muchas gracias por comentar :)

    http://antevuestracontinuaverborrea.blogspot.com

    ResponderEliminar